jueves, 12 de noviembre de 2009

If you don't start drinkin'...

Dicen que la peor borrachera es la que recuerdan todos los amigos del borracho menos el implicado. Eso fue lo que me paso a mí, me acuerdo de muy pocas cosas de aquella noche. Se que me quise chamuyar a Mariana, que me baje dos botellas de champagne, medio Tequila Sunrisa y casi todo un Sex on the beach. Casi todo, porque lo que no termino en mi estómago, termino en la camisa de... otro borracho como yo, pero con varios kilos de músculo más. Fue la clásica lucha entre la borrachera “no me importa nada” y la borrachera “violenta”.

- ¿Pero vos sos pelotudo?- dijo Musculito.
- A verrr...- me baje lo que quedaba en el trago, le dí el vaso vacío a Mariana.- ¿Qué te pasa, Musculito?
- ¿Qué te pasa a vos, pelotudo?- Musculito me empujó.- ¡Te voy a romper la cara!
- No... vos no le vas a romper la cara a nadie- le puse la mano en el hombro a Musculito para entrar en confianza, y apunte con el pulgar sobre mi hombro.- ¿Ves el flaco que este atrás mío? Sabe karate… Si vos me tocas un pelo, el te va a dejar la boca “así”.

“Dejar la boca -así-”, enfatizar el “así” con el gesto de llevar la mano derecha hacia la boca en clásico ademán de querer colocarse una máscara de oxigeno. Pude ver como Mariana se tapaba los ojos murmurando “Ay, Dios”.
- ¿”Así” qué?- dijo Musculito.
- “Así”- repetí el gesto.- Hinchada y sin dientes, boludo. ¿Los anabólicos te comieron el cerebro, boludo?
- Hijo de puta- y Musculito me empujó, nuevamente.

Acá es cuando otra vez, la borrachera arroja su manto piadoso de flashes y olvidos. Lo bueno que tienen los borrachos violentos como Musculito, es que en lugar de pegar primero, te empujan. Por eso, gracias a ese empujón -y gracias a mi super borrachera- ni siquiera me molesté en aguantar el movimiento y continuar con la parábola de mi caída.
- ¡Guarda, Diego!- grito Mariana, mientras Diego ponía su cara para recibir la trompada que segundos antes iba dirigida a mi.

Como bien pueden deducir, la cosa no iba terminar muy bien. Según Mariana, fue como ver dos pitbull pelearse. Los amigos de Musculito se lo llevaron tirando espuma por la boca. Nadie vio ningun manotazo, la seguridad del boliche estaba de paro.

- Me salvaste la vida…- le dije a Diego, cuando logré ponerme de pie.
- Ya se.
- Ustedes dos están locos- Mariana se apoyó en la barra.
- Tres tequilas.
- No tomes más- aconsejó Mariana.
- Estoy festejando que Diego me salvo la vida. Además, somos los tres solteros del grupo… ¡Quiero un tequila con mis amigos solteros!- grite.

Eran las 4 de la mañana cuando el ruido de los shots de tequila golpearon la barra, fueron 3 rondas. A las 4 y media, perdí el control de los recuerdos. Tengo flashes de buscar a todos los chicos para irnos, y darme cuenta que solo quedabamos Diego, Mariana y yo. Me acuerdo de estar a los besos con una chica que me dejó su teléfono en un CUIL. De un desayuno con Diego y Mariana en una estación de servicio. De casi nada.

A las 9 de la mañana, me baje del auto de Diego, vomite en la esquina de casa y camine hasta mi departamento. Busque la llave, y corrí hasta el ascensor.

- La puerta de calle se cierra- escuche una voz desde el pasillo, mientras abría el ascensor.

Jorgelina Pecas estaba parada en la puerta del hall, con una bolsa de pan humeante y facturas... Justo lo que necesitaba. Quiero decir, no la comida, y menos un encuentro así. Estoy siengo irónico.

Vomite adentró del ascensor, Pecas se ocupó de cerrar la puerta y subirme a mi casa. De eso si me acuerdo.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

One bourbon, one scotch, one beer…

La historia es un desastre. Dentro de unos años, van a existir tantas carreras destinadas a estudiar la historia que nunca vamos a saber realmente cuando un hecho (una anécdota, un suceso) se encuentre relatado en su totalidad. La Historia, la Antropología, la Filosofía, la Filología… la Psicología. Si, la Psicología tambien. Un psicologo hubiera dicho “aquella noche de 2003, Pablo, vos te pusiste en pedo para olvidar a Alejandra Canta”. Ponele, y ponele que este totalmente equivocado. Porque eso es lo que tiene el poder educativo, te da la posibilidad de chamuyar desde cualquier ángulo. Si quieren saber la verdad, yo les podría decir -cuando me terminé la segunda botella de Mumm 750 ml- que solamente estaba disfrutando de una salida con amigos. Solamente tuve dos borracheras históricas. La primera fue en Bariloche, viaje de egresados. La de Locos por el Fútbol, la segunda.

Tenía más o menos un litro y medio de champagne. Esto quiere decir que ya estaba borracho cuando me puse a teorizar con Mariana Pizza (casi una hermana) sobre las posibilidades de tocarnos un rato en algún sillón vacío.

- Dale, Mariana, dejate de joder.
- Estas re borracho, Pablo. Te quiero un montón, pero soy yo... Mariana. Nos conocemos desde jardín, boludo. Somos amigos.
- ¡Pero hagamos como hacen todos los amigos! Saquemonos las ganas... ¿Qué estas tomando?- le saque el trago de la mano.- Tequila Sunrise... que rico.
- ¿Y qué hacen un amigo y una amiga cuando se sacan las ganas?
- ¡Hacen como que no pasó nada! - silencio incomodo, me tomé lo que quedaba en su trago.- Que se yo. Pero te redoy... Posta.
- No mezcles, Pablo.
- No mezclo. La amistad es una cosa y si nos tocamos un rato es otra... No mezclo.
- No, no mezcles champagne con tragos- señalo el vaso vacío.- Te vas a morir.
- Y entonces, ¿por que mierda no trajiste alguna amiga?
- Pareces un animal en celo...
- Soy un animal en telo... Acá a la vuelta hay uno. Prendete- le guiñe un ojo, aunque en realidad creo que lo cerré de dolor porque empezaba a sentir los martillazos en mi cabeza.
- Mejor vamos a bailar... vení- Marina me agarro la mano.
- ¡El viejo truco de entretener al borracho!- grite.

Los que dicen que la historia no es circular, que no es cíclica. Mienten. Napoleón… Hitler… Conquista de Europa… Invierno ruso... Borrachera histórica en Bariloche donde jure nunca más tomar ponerme en pedo... O al menos, si lo hacía, no perder el control... La historia es una puta.

- ¡Diego!- abrace a Diego (que justo pasaba correteando una pendeja), y después a Mariana. Así estaba como herido de guerra, en el medio de los dos.- ¡Los quiero! ¡Somos los únicos solteros del grupo! Los tres chiflados… los tres mosqueteros sin D’artagnan… Las flores de la costa… ¡El Trío Galactico!
- Uy, Dios…- Diego estaba tomando un Se on the Beach, lo supe cuando le saque su trago y empecé a bajarlo como agua.- Estas re borracho, Pablo. Y yo estaba chamuyandome a una pendeja de 19 añitos. No me podes hacer esto.
- Estoy re bien… ¡Bailemos!- agarre a Mariana de la mano, pero el sudor del hielo en el trago de Diego me había mojado las manos. Corrijo, intente agarrar la mano de Mariana, pero mis dedos se deslizaron sobre su mano y termine girando sólo.

Por suerte, había una pared para evitar que siga girando como un borracho descontrolado y bailarín.
- ¿Qué hiciste, boludo?- no era una pared. Era un flaco grande, casi un ropero estilo rugbier. Todo músculo.
- Uy…- dije mientras miraba como la camisa blanca de la “no pared” se manchaba con lo que quedaba del Sex on the beach de Diego.- Disculpame... pero vos me chocaste.

La impunidad del borracho es lo más.

martes, 10 de noviembre de 2009

I drink alone

Hay muchas formas de estudiar la historia. Muchas ramas sociales se dedican a despedazar el pasado para poder armar nuevamente el rompecabezas final. Lo social, lo historico, lo filosofico, lo... todo, se unifica con un mismo fin: estudiar la historia. Como sea, el fin es el mismo: estudiar el desarrollo de los seres humanos, y la forma en qué nosotros "creamos" esa historia. Los propositos, las metas, las consideraciones que tuvimos que tomar, las decisiones acertadas o no, todo lo que nos ayuda a crear nuestra historia. Todo es estudiable. Acción y reacción.

¿Qué es lo que crea la historia? ¿El sujeto, el individuo social o el individuo grupal? ¿Las organizaciones de la sociedad, amigos, grupos de laburo? ¿Qué carajo? Es increíble como un simple acto puede desencadenar un montón de sucesos caóticos... como puede "hacerse" la historia.

Locos por el Futbol. Recoleta. Un tiempo después de cortar con Alejandra Canta ¿Mayo, Junio, Julio de 2003? Odio la linealidad de todo esto. Para mi la creación de la historia, como “anécdota” de ser contada, es un proceso caótico. Como una buena borrachera. O una mala.

- Daikiri de frutilla- Gabriel.
- Capuccino Loco- novia de Gabriel.
- Sex on the beach y un porrón- Richard y novia muda de Richard.
- Daikiri de frutilla- Patricio.
- Una cerveza- novia de Patricio.
- Un Daikiri de durazno- Mariana.
- Tequila Sunrise- Martín.
- Gancia con Frutilla - Cecilia Miel.
- Una cerveza y una pizza- Diego.
- Margarita, con mucha azucar- Alejandro.
- ¿Y usted, caballero?- me preguntó el mozo.
- Una botella de Mumm.
- ¿Cuantás copas?
- Una- respondí.

El mozo repitió la orden.
- … y un individual Mumm de 187- terminó.
- No, no…-aclaré, mientras podía sentir la mirada de todos.- Indivual, no. Un Mumm. 750 mili. Una botella grande…
- Perfecto- dijo el mozo, un toque incomodo.
- Una copa…- le recordé levantando el índice, muy despacio.

Así empezó, la peor borrachera de mi vida.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Final caja negra

Alejandra Canta quería ser cantante desde que tenía 5 años. A los 15, su papá le dijo que si quería dedicarse a cantar, primero tenía que tener un título que le pueda permitir ese “hobbie”. Lo que el padre no sabía era que no era un “hobbie”; aún así, Alejandra se recibió con promedios excelentes en Administración de Empresas. Al día siguiente de recibir su título, se compró una guitarra acústica, su primera guitarra. Durante los años que vinieron, hizo lo que le aconsejo su primer maestro de música: educar el oído. Tenía un sentido de la afinación perfecta para el blues, el soul o el jazz. Escucharla cantar era genial, son esas cosas que no te pasan nunca en la vida. Tenía una voz brillante y dulce.

Jamás pensé que iba a disfrutar de serenatas antes de dormir, o escucharla cantar mientras se bañaba. Eso si que fue algo nuevo, distinto. Incluso intentó enseñarme a cantar cuando le conté que durante buena parte del secundario me decían “Nenita” (gracias, Mrs Boomer).

- Tenes que respirar por la nariz, endurecer el diafragma, ir dejando que el aire se escape de a poco, sentir su calor en el paladar...- puedo escuchar aquella lección como si la tuviera delante mío.- A ver...

Obviamente no funcionó.

Nuestro noviazgo tampoco, dejamos de salir a los 3 meses.

No hubo portazos, ni maldiciones, solo un fuerte abrazo, una sonrisa y muchos besos cariñosos.

- ¿Entonces no hay drama en que la contrate para que cante?- dijo Victoria, casi seis años después mientras yo todavía miraba la tapa del CD.
- Y no, que se yo... Bah, no se que decir... No, no tengo drama.
- Dejate de joder, Pablo. Saliste tres meses con la flaca, y terminó todo bien... tampoco es que...
- Ya se, entiendo. Me siento raro, es la verdad. No se, Victoria...
- Vicky, podes decirme Vicky. Si me decís Victoria es porque ya te estas poniendo loquito.- Victoria se cruzo de brazos.
- No se, Vicky... tarada.
- Idiota.
- Bueno, encargate vos...

Eso fue exactamente lo que hizo. A los dos días, estábamos tomando un café con Alejandra Canta tirando la lista de temas para la fiesta.

No voy a negar que volver a verla después de algunos años fue una experiencia extraña. Pero todo se soluciono con esos abrazos que ella siempre me daba, y un super beso cariñoso en la mejilla. Nos pusimos al día rapidamente, la vida nos había llevado por caminos distintos y parecidos. Después de un rato de anécdotas protocolares, risas, comentarios complices entre Victoria y Alejandra, lo mejor fue cerrar la lista de temas.

Alejandra fue anotando, y haciendo comentarios sobre cada tema.
- Hay amor en esta lista, son temas lindos, pero no melosos. Me gusta… me musta mucho- y preguntó.- ¿Cómo hicieron para armarla?
- Es una larga historia- dijo Victoria, sonriendo y buscando mi mano sobre la mesa del bar.

Alejandra escuchó la historia, soltando carcajadas sonoras de vez en cuando o siemplemente sonriendo con ojos soñadores. Victoria le contó la elección de cada tema y por qué, estuvimos charlando como 3 horas, cenamos y nos quedamos a ver el show de Alejandra. Terminamos la lista con un café, un rato después.

Un problema menos.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Ni un segundo

El tren se alejaba de la estación y la chica de la máquina 7 estaba intentando maniobrar un par de mechones que el viento del último vagón le dejó de recuerdo.

- ¿Si?- dijo ella, girando.
- ¿Si te puedo hacer una pregunta?
- Si, decime.
- ¿Me darías tu MSN?
- ¿Cómo?
- Es que si te pido tu número de teléfono, no me lo vas a dar...
- ...
- Bueno, por eso. Me conformo sólo con la parte que va adelante del "@hotmail.com".
- Te lo vas a olvidar- sonrisa.
- Te juro que tengo buena memoria...- la mire por arriba de mis lentes.
- No se...- sonrisa.
- Voy a insistir.
- A ver...
- ¿Me darías tu MSN... "por favor"?
- ...- exhalación de risa contenida. No se rió por fuera, pero por dentro le estaba encantando la situación.
- ¿Mejor, no?
- Y si.

Un minuto después tenía su MSN, un beso de despedida, un colectivo que tomar, y un cumpleaños al que asistir. Sentado en el último asiento de un 93 rumbo a Saavedra, me di cuenta de algo muy importante: olvide preguntarle el nombre.

Al día siguiente, por suerte, me enteré de varias cosas. Estudiaba administración de empresas, le gustaba cantar, bailar y salir con sus amigas los fines de semana. No estaba tan mal después de todo, y casi la charla me hizo olvidar que tenía un culo magnifico.

Durante la semana nos encontramos a tomar un café, a caminar un rato... Alejandra Canta, se llamaba.

Si cierro los ojos, todavía puedo ver su guitarra apoyada en el único sillón de mi departamento. Una Yamaha Jumbo FG (algo así) fue la inquilina de aquel sillón durante casi 3 meses.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Juego de seducción

Corría el mes de febrero de 2003, precisamente el 15, el cumpleaños de Gabriel. Por eso les decía, que los recuerdos cuando laburan en función de una determinada imagen, utilizan un sinfín de estímulos.

Jorgelina Pecas había viajado a Chile y -por mi salud emocional- decidí que eso me chupara un huevo. La primer semana fue difícil, pero la segunda fue mucho mejor. El 15 de febrero de 2003 cayó sábado, tenía que llevarle a Gabriel un par de cosas de laburo así que pase por el cyber para imprimir unas hojas. Mi Epson 600 tenía serios problemas para entender que las hojas se imprimen de a una y como no me gusta discutir con objetos inanimados, la deje hablando sola y me fui.

Hay dos cosas que una persona no debe hacer cuando va a un cyber a imprimir algo rápido y seguir su camino. La primera es pedir una máquina para imprimir; la segunda: abrir el MSN... ese invento del infierno. ¿Y qué hice, entonces? Pedí una maquina y abrí el MSN... y me colgué, obvio. Es lo que tiene el MSN, te hipnotiza y te colgas, te colgas, te colgas... hasta que el perfume de la chica de la máquina 7 te despierta. Morocha, pelo lacio (hasta los hombros), piel café con leche, piercing en la nariz, lentes FADU, más o menos todo eso podía ver desde mi posición. En esa época, dejaban fumar en cualquier lado, así que saque un cigarrillo y lo encendí con un Zippo destartalado. El ruido fue lo bastante notorio como para que nos miremos por primera vez.

Eran las 22.30 cuando Martín me llamo al celular.
- Son las diez y media, boludo. ¿Dónde carajo estas?
- Uy, colgue mal... Ya voy- fui a cerrar mi maquina y retirar las impresiones.

Mientras me daban el vuelto, me dí cuenta que al lado mío estaba la chica de la máquina 7. La mire descaradamente, acomodé mis lentes, típico reflejo de los que usamos lentes y nos gusta. Segundo cruce de miradas: ojos marrones claritos, forma de ojos casi felina.

Por cuestiones de seguridad, la puerta del Cyber permanecía cerrada luego de las nueve de la noche. Así que hice el primer movimiento bélico, guarde muy “lentamente” el vuelto, contando “muy despacio” la plata y caminando “despacito” hacia la puerta. El empleado hizo lo que haría cualquier empleado pajero de cyber un sábado a las 22.30: le cobró a la chica de la máquina 7 mientras yo iba caminando hacia la puerta, para no tener que ir dos veces a abrir y cerrar la puerta.

Acá es cuando los planetas empiezan a carambolear. La puerta del cyber se abrió una sola vez, y deje que la chica de la máquina 7 saliera primero. Ahí me di cuenta que estaba viendo algo de otro mundo... tenía delante de mi el culo de los culos. Casi un Jennifer Lopez auténtico. Ahí estaba ella, caminando hasta la barrera de Drago (la de la otra punta del CBC), cuando escuchó automáticamente la campanilla del tren y se detuvo. Es prudente, me gusta eso.

- Discúlpame... ¿te puedo hacer una pregunta?- le dije, cuando la fuerza centrífuga del tren jugaba un poco con su cabello super negro...

martes, 3 de noviembre de 2009

Imágenes retro

Mas o menos cuando Maqui logró que me cambié la camisa rosita (perdón, salmón) por una celeste y Mica logró que le preste los últimos números de Birds of Prey (en inglés) -es decir, cuando estaba a punto de cometer un sobrinicidio- llegaron Pilar y Victoria con algunas bolsas y super sonrientes. Victoria se acercó rápidamente al equipo de música y colocó un CD.
- Quiero que esta chica cante en nuestra fiesta- sonrió.- Escucha la voz...

Escuche la voz. La capacidad del ser humano para recordar cosas funciona en tres niveles: la memoria a largo plazo, la memoria operativa (la de corto plazo) y la memoria eidética. Bueno, yo tengo las tres, y las tres funcionan en el mismo nivel.

- ¿Dónde la conociste, Vic?- mire la tapa del CD.
- En un bar de Palermo, recién; parmos a tomar algo con Pilar y estaba cantando. Hace temas re lindos, me gusto la voz y le compre un CD. Me dijo que hace eventos, que no tiene drama- Victoria trackeó otro tema.- God only knows... ¿Viste que voz?
- Terrible...- murmuré.
- Alejandra se llama.

Cuando un recuerdo se transforma en estímulo de largo plazo, ya generé toda la memoria sensorial de corto plazo para no olvidar nunca ese momento. Ahí mismo, en ese ir y venir es cuando aparece la memoria eidética; esto es, la capacidad de generar recuerdos a un nivel de detalle casi perfecto.

Fue el 15 de febrero de 2003, mas o menos dos semanas después de que Jorgelina Pecas viaje a Chile. Por eso, puedo recordar el momento exacto en que vi el culo de lo culos. Era de esos culos a los que solamente le hubiera faltado cantar...

Evidentemente, más de 6 años después, la portadora de semejante cola había aprendido. Y no lo hacia tan mal.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Comunicado #2

Tengo la sensación que poco a poco este blog se esta convirtiendo en el conejo blanco de Alicia, “no llego, que tarde estoy llegando... no llego”. Alicia siguió al conejo y cayó en el mundo de la maravillas. Lo mismo le paso a Jack Shephard -en White Rabbit, el 5to capítulo de la 1era temporada de Lost - por perseguir al fantasma de su papá, Jack encuentra las cuevas y agua potable. Copado porque ahí el conejo era el papá de Jack. Entonces, decir “estoy siguiendo mi conejo blanco” (si, en Matrix también) es como estar persiguiendo algo con fe ciega, y que el fin mismo de la persecución no esta en “atrapar al conejo” sino simplemente en la posibilidad de que esa búsqueda nos traiga mas aventuras o una revelación final de descubrimiento.

Es la búsqueda en sí lo que importa, no la meta.

Estoy totalmente en desacuerdo con esta teoría. Yo quiero atrapar al conejo. ¿Ustedes?

Así es que, durante noviembre, muchachada loca, actualizaciones de lunes a viernes.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Cosas mías

Lo primero que hice cuando me encerré en mi cuarto fue mirar la hora. Por suerte, ya quedaba poco tiempo. La tortura estaba a punto de terminar. A las 19 tenía una entrevista por un evento, así que aproveche para vestirme mientras mis sobrinas gritaban del otro lado de la puerta.

- Dale, tío- Mica, con su dulzura inalterable.
- Dale, “Monito”, salí...- Maqui, con su sentido del humor tan delicado.
- No me digas “Mon...”- abrí la puerta para largarle una puteada.
- Ah... para... ¿De qué color es esa camisa? ¿Rosita?- me interrumpió Maqui.
- Rosita no, salmón.
- Ah... “que linda te queda”.
- Claro, la clásica ironía de la familia, seguí viniendo acá y por ahí se te pega algo de la mía.
- ¿Vas a trabajar?
- Si, tengo una entrevista.
- Ah, ¿estás buscando trabajo?
- No... yo entrevisto gente, de eso laburo.
- ¿Pero vos no escribías?- Maqui, cada vez más parecida a Pilar (y a Patricia).- ¿De qué trabajas, Monito?
- Escribo... ¡Deja de decirme “Monito”!
- ¿Sos escritor?
- No necesariamente.
- ¿Pero, qué escribís?
- Escribo, Maqui. Escribo.
- Si no me decís, entonces es porque mi vieja tiene razón. Que no tenés un trabajo “trabajo”.
- Claro, en esta familia solo los que se reciben de abogados o médicos son aceptados socialmente en la raviolada de los domingos.
- Claro, como mi mamá.
- Mira, Maqui, no quería ser yo el que te lo diga... pero ya sos grande, lo podes aceptar...- junte aire para gritar.- ¡¡¡Tu vieja es kinesióloga!!! Y los médicos de verdad... ¡salvan vidas!
- Bueno, igual acá te vamos a querer. No importa tu condición sexual- Maqui al ataque.
- ¿Lo qué?
- Digo, por la camisa... rosita. Sea cual sea la decisión que vos tomes, nosotros no te vamos a dar la espalda.
- Que simpática. Gracias. Significa mucho para mí- sarcasmo ON.
- No, de verdad. No importa cuál sea "tu" elección, nosotros te vamos a apoyar. No importa si se trata de una elección de estudios de verdad o, por ejemplo, de elegir un estilo de vida... ¿Sabe Victoria que te gustan los tipos?
- Para, pendeja, eh... que vaya a laburar con una camisa rosita, digo salmón, no significa que yo...- me mire al espejo.- ¿Todo esto es porque voy re bien vestido, no?
- Si vos querés que la familia no piense que sos rarito... yo empezaría por tirar a la basura los cds que están en tu pieza- dijo Maqui, señalando por sobre mi hombro.
- ¿Que tienen de malo mis cds?
- ¿Spice girls? ¿Dido? ¿Chayanne?
- A mi me gustan las Spice- murmuró Mica que no había dicho nada en toda la conversación, porque estaba intentando abrir el armario intocable (ahora con llave).
- ¿Camisa rosita?- señalo Maqui.
- Tío... cerraste el armario de las historietas- dijo Mica.
- ¡Comics!- grite.

No sabía si podía soportar otro tiempo más, o iba a perder por goleada.

viernes, 30 de octubre de 2009

Espía de Dios

Lo bueno de comer mucho helado es que tiene calcio, y el calcio hace que se quemen más calorías... con lo cual, no fue necesario ir a correr ni nada. Así que, repito, el helado no engorda. Lo malo es que comer helado a las cuatro de la tarde, te pone en un estado de sueño casi profundo.

- ¿Por qué ya no vamos mas al cine, Pablo?- pregunto Maqui.
- ¡Tío!- grite, despertándome.
- ¿Por qué ya no vamos mas al cine, tío?- rezongó.
- No sabía que querías seguir yendo al cine conmigo- especulé.
- Estaba bueno. ¿No, Mica?- Mica todavía no había terminado su helado.
- Si, tío, estaba bueno.
- Y hace unos años, si- respondí
- ¿Y ahora por que “no esta bueno”?
- Porque antes vos y Mica eran más chicas. Digamos... más... más...
- ¿Más nenas? ¿Mas pendejas?
- Claro, más "nenas". Crecieron muy rápido.
- Mi vieja dice que no salimos más con vos porque antes "parecíamos tus sobrinas", y ahora "parecemos tus hijas".
- Que simpática mi hermanita, la puta que la parió. Por esta vez voy a estar de acuerdo en que la sigas llamando “vieja”.
- Maqui tiene razón- murmuró Mica.
- En realidad, yo creo que siempre nos viste como un poco "tus hijas"- concluyó Maqui.
- Para, pendeja... ¿Te recibiste de psicologa y no me enteré? ¿Qué tenes? ¿30 años?
- ¿No pensas que a tu edad deberías estar de novio "bien"?
- ¡Estoy de novio "bien"!- esta era una de las razones porque no quería quedarme cuidándolas.- ¿Y qué mierda es estar de novio "bien"?
- Estar de novio “bien” es como estar casado. Es lo opuesto a estar de novio "mal" y exactamente lo inversamente proporcional a "no estar de novio".
- Bueno, entonces yo estoy de novio... "bien". Y me voy a casar, Maqui.
- ¿Y cuando te casas?- preguntó Maqui.
- Jajaja...- risa nerviosa.- Jajajajaja...- más risa nerviosa
- ¿Cuándo te casas, tío?- Mica se subió al interrogatorio.
- No se, en enero... ¿Por?- sabía queme iba a arrepentir de preguntar.
- Porque ya estas grande- respondió Maqui.
- Maqui, hay mucha gente que se casa hasta muy grande.
- Si, pero yo creo que cuanto más rápido te casas, más rápido formas una familia. Además, el hombre casado es más...- la cabeza de la pendeja iba a mio.- “Mas grande". Maduro. Si querés tener proyectos, tenes que estar casado.
- Tu vieja no esta casada- maldita pendeja sabelotodo.
- Mi mamá ya esta recibida, no necesita proyectos...
- Yo también estoy recibido.
- ¿Tenes hijos? Con Mica queremos primos...
- Es verdad- respondió Mica.
- Por eso, tenes que casarte, tener proyectos...

- Bueno, espera... San Expedito tuvo muchos proyectos, y no estaba casado. Jesus, también.
- Jesus podía hacer milagros.
- ¡Yo también!
- A ver... ¿Qué podes hacer?
- Bueno...- apoye el pote de helado en la mesa ratona y fui caminando hasta la puerta de mi cuarto.- Puedo... puedo... ¡puedo desaparecer!

Y me encerré en mi cuarto, mientras podía oír la risa de Mica y el malhumor de Maqui.